Artículo · hacia 2000
Cerca del agua no se debe perder de vista a los más pequeños. La mayoría de los incidentes característicos del verano pueden prevenirse y los especialistas coinciden en que la norma principal a seguir el la información y una conciencia responsable de los riesgos, tanto por parte de los adultos como de los pequeños.
Peligros más habituales:
1. Corte de digestión: Causa la pérdida del conocimiento y puede provocar un ahogamiento dentro del agua. En la media hora después de la comida pueden darse un chapuzón, pero después de este tiempo es preciso esperar de dos horas y media a tres horas (dependiendo de la cantidad de alimentos ingeridos) hasta que la digestión haya finalizado.
2. Pérdida de conocimiento: Los cambios bruscos de temperatura pueden provocar desmayos. Es conveniente mojarse progresivamente, sobre todo la nuca y extremidades.
3. Zonas peligrosas: Hay que vigilar que los niños mayores no vayan a zonas con corrientes de agua o en momentos de resaca marina. Es imprescindible aleccionarles sobre las más elementales normas de seguridad y explicarles el significado de las banderas en la playa.
4. Intoxicación: La gastroenteritis puede ser causada por virus o bacterias. En el primer caso se suele producir por tragos de agua contaminada en piscinas o playas. Los síntomas son retortijones y deposiciones blandas sin fiebre. Cuando se trata de una invasión de bacterias (colis o salmonella) la enfermedad es más seria: aparece fiebre alta, vómitos y deposiciones abundantes. Acudir rápidamente al médico. Si la causa es la ingestión de alguna sustancia química, llamar de inmediato al Servicio de Toxicología: 91/ 562 04 20, 93/ 317 44 00 y 95/ 437 12 33.
5. Insolación: Causada por una exposición directa y prolongada al sol sobre la cabeza. Ocasiona edema en la piel, fiebre y trastornos digestivos. La prevención consiste en evitar las radiaciones en las horas de mayor peligro (desde el mediodía hasta las seis de la tarde).
6. Quemaduras: Cerca del agua, la incidencia de la luz solar en la piel es mayor, por lo que se deben extremar las medidas de protección. Usar cremas protectoras resistentes al agua y sombrero.
7. Picaduras: El uso de zapatillas de goma ahorrará más de un susto (picaduras de peces araña, estrellas enterradas en la arena, restos de cristales…). Las picaduras de medusa son más difíciles de prevenir y la mejor solución una vez se han producido es extender una crema corticoide en la zona afectada y acudir al servicio de urgencia de la playa.
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