Para pensar · 1 de mayo de 2014

Para debate: ¿qué opináis?
La belleza verdadera de la mujer cristiana.
1 Tira. 2:10, “como conviene a mujeres que profesan reverencia a Dios”.
1 Ped. 3:3, 4, “Y que vuestro adorno no sea externo: peinados ostentosos, joyas de oro o vestidos lujosos, sino que sea la persona interior del corazón, en lo incorruptible de un espíritu afable y apacible”.
Para Dios y para hermanos fieles, esta es la verdadera belleza.
Problemas de la ropa deshonesta.
Mat. 5:28, “yo os digo que todo el que mire a una mujer para codiciarla ya cometió adulterio con ella en su corazón”. No se niega que el hombre puede codiciar la mujer más modesta, pero la mujer cristiana debe estar segura que ella no use ropa provocativa que cause tal codicia.
La mujer cristiana, mujer de cordura, mujer ordenada, con sentido de vergüenza simplemente no exhibe y no deja ver partes del cuerpo que provocan la tentación.
Como todos saben, hay partes del cuerpo femenino que son tentadoras. La ropa que señala estas partes tentadoras es ropa deshonesta, indecente, vulgar.
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