Artículo · revista Integral · hacia 1998
Pasivos, apagados, con las lágrimas siempre a punto… O, por el contrario, irritados, nerviosos o angustiados. ¿Están sanos los niños españoles? Ciertas enfermedades psicológicas propias de los adultos inciden cada vez más en los niños, y a más corta edad.
La infancia constituye una oportunidad crucial para modelar las tendencias emocionales que el sujeto mostrará durante el resto de su vida, y los hábitos adquiridos en esta época terminarán formando el entramado neuronal adulto.
Por tanto, la sensibilidad de los padres a las necesidades de sus hijos, las ocasiones y la guía con que cuentan éstos para aprender a controlar sus propios impulsos y el ejercicio interfamiliar de la empatía constituyen elementos fundamentales del desarrollo emocional del niño.
En este sentido, las lecciones emocionales más importantes son las que los padres dan a sus hijos, y cuando se presenta algún problema, lo primero que hay que hacer es tratar de detectar qué falla en el circuito de comunicación padres-hijos.
El precio de la modernidad: la depresión infantil
Según Daniel Goleman, psicólogo y autor del best-seller “Inteligencia Emocional”, los años que jalonan el final de este milenio parecen anunciar una Era de la Melancolía. Desde los comienzos de este siglo, cada nueva generación se ha visto más expuesta a sufrir depresión que la precedente, y a más corta edad. De este modo, la depresión infantil (desconocida, o cuando menos no tan abundante en el pasado) está emergiendo como uno de los problemas más frecuentes de la infancia.
Aunque las probabilidades de padecer una depresión se incrementan con la edad, en la actualidad resulta alarmante que el aumento de incidencia se produzca precisamente entre el grupo de los niños y jóvenes.
Manifestaciones de la depresión según la edad:
Edad preescolar (2-5 años)
- Rechazo del juego
- Agitación y timidez
- Crisis de llanto y gritos frecuentes
- Insomnio
- Dificultades en la alimentación
Edad escolar (6-12 años)
- Irritabilidad
- Inseguridad
- Resistencia a jugar
- Dificultades en el aprendizaje
- Terrores nocturnos y enuresis
Preadolescencia-adolescencia
- Abatimiento y exceso de introspección
- Sentimientos de inferioridad
- Cefaleas recurrentes
- Impulsos suicidas
Estrés escolar y sentimientos de fracaso
El sistema educativo no respeta los ritmos biológicos, emocionales y de aprendizaje de los niños: debate.
Técnicas y ejercicios para atenuar el estrés infantil: detectar qué provoca el estrés escolar y plantear y soluciones.
Repensar la escuela: enseñar a ser y enseñar a respetar.
Aprender del cuerpo, el espíritu y la mente (“Niños más inteligentes”, Wolfgang Wöbkin, Integral, 1996.)
Sistemas de escuela no agresivos.
Trastornos alimentarios: anorexia y bulimia
Según la doctora Susana Beltrán, especialista en psicología infantil miembro del Colegio de psicólogos del departamento de Psicología Clínica de Barcelona, cada vez se desarrollan trastornos alimentarios a más corta edad: tiene en su consulta casos de niños anoréxicos o bulímicos a partir de los 9 o 10 años.
Desórdenes de la alimentación – el niño puede privarse de alimentación hasta estar en peligro de muerte (anorexia nerviosa), o bien comer en exceso, en ocasiones haciéndose vomitar luego (bulimia), o una combinación de las dos.
¿A qué se deben? Causas y prevención.
Obsesiones maníaco-compulsivas y psicosis
Condición maníaco-depresiva – períodos de depresión alternando con períodos maníacos, los cuales pueden incluir irritabilidad, euforia, energía excesiva, problemas de comportamiento, insomnio y recurrencia de planes grandiosos pero irrealizables.
Psicosis – los síntomas incluyen las creencias irracionales, la paranoia, las alucinaciones (ver u oír sonidos que no existen), el aislamiento social, el apegamiento, el comportamiento extraño, la terquedad extrema, los rituales persistentes y el deterioro en los hábitos personales.
El peligro de administrar medicación psiquiátrica a tan corta edad.
Efectos secundarios de la medicación psiquiátrica en los niños:
Los psiquiatras de niños y adolescentes enfatizan que los medicamentos que producen efectos beneficiosos pueden también tener efectos secundarios que fluctúan desde simples molestias hasta muy serios síntomas.
Propongo un análisis de este punto con declaraciones de los expertos (médicos naturistas y tradicionales).
Efectos secundarios a corto y medio plazo (fuente: “Los nuevos antipsicóticos en niños y adolescentes”, J. J. De la Gándara Martín, J. García Mellado y R. Gordo Seco:
- Distonías agudas
- Acatisia
- Sintomatología parkinsoniana: temblor y rigidez en las extremidades.
- Acinesia hipertónica: rigidez muscular y temblor generalizados.
- Síndrome neuroléptico maligno
- Toxicidad conductual: empeoramiento de la sintomatología preexistente o aparición de nuevos síntomas.
- Mal rendimiento intelectivo
- Bajo crecimiento: se ha detectado que los neurolépticos disminuyen la secreción de la hormona del crecimiento, lo que puede suponer una disminución de la talla.
Trastornos de ansiedad
Medicamentos contra la ansiedad – se usan por un corto período de tiempo para ciertas condiciones asociadas con un alto nivel de ansiedad. Su utilidad en niños no ha sido bien estudiada, así que sólo las deben prescribir médicos con experiencia en su uso.
Técnicas no agresivas para estimular la autocuración.
El suicidio infantil
En los Estados Unidos se ha comprobado que 12 de cada millón de niños en edades comprendidas entre los seis y los 12 años mueren anualmente por suicidio. Además, este fenómeno es tres veces más frecuente que hace 30 años. (Fuente: Dr. J. A. Vallejo-Nájera)
Grupos de niños más afectados:
- Niños que han recibido malos tratos
- Hijos de padres divorciados
- Fracaso escolar
- Broken homes (hijos de hogares desestructurados)
El gran peligro: abuso de los medicamentos psiquiátricos para niños
Los medicamentos pueden ser una parte del tratamiento de varios desórdenes psiquiátricos en niños y adolescentes. La recomendación por el médico del uso de medicamentos muchas veces causa inquietud y preguntas en los padres y en el niño. ¿Son siempre necesarios?
¿En qué casos se recetan medicamentos psiquiátricos a niños?
Los medicamentos psiquiátricos pueden ser recomendados para una amplia variedad de problemas, pero en pocas ocasiones son imprescindibles. Estos desórdenes incluyen:
Orinarse en la cama – si persiste regularmente después de los 5 años.
Miedos específicos (fobias) o ansiedad general – si le impiden al niño o joven desempeñar sus actividades diarias normales.
Desorden de Deficiencia de Atención debido a Hiperactividad (ADHD – Attention- Deficit / Hyperactivity Disorder) – si tiene problema concentrándose y estándose quieto. El niño se agita y frustra fácilmente y generalmente tiene problemas en la escuela.
Fobia a la escuela (ansiedad de separación) – miedo de dejar la casa. El niño se niega a ir a la escuela o se queja de estar demasiado enfermo para no tener que ir.
Depresión – sentimientos persistentes de tristeza, impotencia, desesperanza, inutilidad, frustración, culpabilidad, inhabilidad para sentir placer en actividades normales, deterioro en el trabajo escolar y cambios en los hábitos de comer y de dormir.
Desórdenes de la alimentación – puede privarse de alimentación hasta estar en peligro de muerte (anorexia nerviosa), o bien comer en exceso, haciéndose vomitar luego (bulimia), o una combinación de las dos.
Condición maníaco-depresiva – períodos de depresión alternando con períodos maníacos, los cuales pueden incluir irritabilidad, euforia, energía excesiva, problemas de comportamiento, insomnio y recurrencia de planes grandiosos pero irrealizables.
Psicosis – los síntomas incluyen las creencias irracionales, la paranoia, las alucinaciones (ver u oír sonidos que no existen), el aislamiento social, el apegamiento, el comportamiento extraño, la terquedad extrema, los rituales persistentes y el deterioro en los hábitos personales.
Utilizar el sentido común:
1) El médico que recomienda el medicamento debe tener experiencia en su uso para tratar enfermedades psiquiátricas en niños y adolescentes.
2) Debe explicar claramente por qué receta la medicina, los beneficios que ha de producir, cuáles son sus efectos secundarios y sus peligros, y los otros tratamientos alternativos existentes.
3) Los medicamentos psiquiátricos no se deben usar solos. Deben formar parte de un tratamiento integral (que generalmente incluye la psicoterapia médica).
4) Antes de recomendar cualquier medicamento, el psiquiatra de niños y adolescentes examina al niño o al joven y le hace una evaluación diagnóstica completa. En algunos casos, incluye pruebas psicológicas, pruebas de laboratorio y consultas con otros especialistas médicos.
Categorías principales de medicamentos psiquiátricos que se administran a niños:
Estimulantes- como la dexedrina o el metilfenidato (Ritalin). Se utilizan como parte del tratamiento para Desorden de Deficiencia de Atención debido a la Hiperactividad (ADHD).
Antidepresivos – se usan para tratamiento de depresión seria, la fobia a la escuela, otros desórdenes serios de la ansiedad, la enuresis (orinarse en la cama), algunos desórdenes de la alimentación (tipo bulimia y anorexia), y el Desorden de Deficiencia de Atención debido a la Hiperactividad (ADHD).
Medicinas antipsicóticas («tranquilizantes mayores») – tales como: Haldol, Stelazine, o Thorazine, usualmente dan un mayor control interno al paciente psicótico, eliminan o por lo menos le quitan el pánico a las creencias irracionales y las alucinaciones.
Litio y carbamazepina (Tegretol) – en el tratamiento y prevención de episodios maníaco-depresivos.
Medicamentos contra la ansiedad – se usan por un corto período de tiempo para ciertas condiciones asociadas con un alto nivel de ansiedad. Su utilidad en niños no ha sido bien estudiada, así que sólo las deben prescribir médicos con experiencia en su uso.
RECUADROS
Derechos del niño y salud mental
(Fuente: 20º Congreso de la Asociación Española de Neuropsiquiatría)
Documento de reforma de la Asistencia Psiquiátrica a niños, 1985: Se señala la necesidad de una atención específica a la infancia, puesto que se reconoce una forma específica de padecer el sufrimiento psíquico a esta edad”.
Estilos de ”ser padres” que pueden enfermar al niño:
- Ignorar los sentimientos del niño: padres que no se ponen en contacto con sus hijos, que no demuestran competencia emocional…
- El estilo laissez-faire: los padres no se centran en los problemas reales del niño, sino que únicamente encubren sus síntomas con estratagemas (regalos, castigos y sobornos emocionales).
- Padres demasiado duros: los padres pueden llegar a prohibir cualquier manifestación emocional del niño, lo que le producirá problemas de ansiedad y autoestima.
Bibliografía
- “Niños más inteligentes”, Wolfgang Wöbkin, Integral, 1996.
- “Inteligencia emocional”, Daniel Goleman, Kairós, 1997.
- “Comprender a tu hijo”, R. Albani, Grijalbo-Mondadori, 1993.
- “Ayude a su hijo a vencer temores y ansiedades”, D. Lewis, Editorial Martínez Roca, 1992.
- “Padres felices, niños felices”, Peter y Fiona Walker, Oasis, 1991.