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Tísner, el amigo de Ramon Vinyes que tradujo «Cien años de soledad» al catalán

Personajes de la novela · El librero de Macondo · 1 de noviembre de 2026

Tísner, firma artística de Avel·lí Artís-Gener, fue dibujante, novelista, publicista y traductor: un exiliado republicano en México que se hizo amigo de Ramon Vinyes (el «sabio catalán» de Cien años de soledad) y, años después, de Gabriel García Márquez. Acabó traduciendo Cien años de soledad al catalán. En El librero de Macondo es «el segundo mejor amigo de Vinyes» y el hilo que une a los dos escritores a través de los años y del océano.

Tísner: ficha

  • Nombre: Avel·lí Artís-Gener. «Tísner» fue la firma con la que publicó dibujos y caricaturas en Be Negre, L’Esquella de la Torratxa, La Campana de Gràcia y La Publicitat.
  • Nació el 28 de mayo de 1912 en Barcelona y murió en la misma ciudad el 7 de mayo de 2000.
  • Exilio: al terminar la Guerra Civil se exilió en Toulouse con su padre y sus hermanos. De allí pasó a México, donde trabajó como caricaturista satírico, ilustrador publicitario, periodista, pintor y escenógrafo de cine, teatro y televisión. Regresó a Cataluña a mediados de los años sesenta.
  • Obra: Paraules d’Opòton el Vell (1968), Prohibida l’evasió (Premi Prudenci Bertrana, 1969), L’enquesta del canal quatre (Premi Sant Jordi, 1973) y los cuatro volúmenes de memorias Viure i veure (1989-1996).
  • Familia: era cuñado del escritor Pere Calders.
  • Reconocimientos: Creu de Sant Jordi (1987) y Premi d’Honor de les Lletres Catalanes (1997).
Portada de Cien años de soledad de Gabriel García Márquez
Primera edición de «Cien años de soledad» (Editorial Sudamericana, 1967), la novela que Tísner tradujo al catalán.

Tísner y Ramon Vinyes

La Nostra Revista, publicada en México entre 1946 y 1954 por Edicions Catalònia, la fundó y dirigió el padre de Tísner, Avel·lí Artís i Balaguer, y el propio Tísner fue uno de sus ilustradores; entre sus colaboradores figuraba Ramon Vinyes. La tesis doctoral de Jordi Lladó sobre Vinyes (2002) cuenta cuatro textos suyos en la revista durante 1946 y 1947, un dato que Roser Amills contrastó con otras fuentes porque esa tesis presenta lagunas. Con esa documentación, la novela hace que Tísner le escriba a Vinyes cartas alegres desde México, le cuente que pinta acuarelas para los catalanes con añoranza y que organiza exposiciones de dibujantes con Pere Calders, y le proponga traducir su sátira El pescador d’anguiles.

Tísner y García Márquez

Tras documentarse a fondo sobre ambos, Roser Amills cuenta que Gabriel García Márquez y Tísner se conocieron en México, donde los dos se ganaban la vida con el cine y la publicidad, y que volvieron a encontrarse en Barcelona en 1967, cuando el colombiano llegó con su familia:

Allí, se reencuentra con Avel·lí Artís-Gener, alias Tísner, exiliado de la República y regresado a Cataluña en 1965. Gabriel y el segundo mejor amigo de Vinyes se habían conocido en México. […]

El joven llamó la atención del republicano por su talento, pero también por su habilidad para decir pa amb tomàquet y collons.

Roser Amills, El librero de Macondo

Fachada de ladrillo del Centre Moral i Instructiu de Gràcia, en Barcelona, con una imagen religiosa en el muro y varias personas en la calle estrecha
Una calle de Gràcia, el barrio de Barcelona donde la novela sitúa el reencuentro de Tísner y García Márquez. Centre Moral i Instructiu de Gràcia, entre 1913 y 1929. Autor desconocido, Arxiu Fotogràfic del Centre Excursionista de Catalunya (dominio público, vía Wikimedia Commons).

La traducción al catalán

La versión catalana, Cent anys de solitud, la firmó Tísner y se publicó hacia 1970, cuando García Márquez ya vivía en Barcelona; la historia de esa traducción está contada en otra entrada de esta serie. Roser Amills, tras documentarse concienzudamente, cuenta así la entrega del manuscrito parcial a Gabriel en la terraza de un café de Gràcia, y más tarde, cuando Cien años de soledad alcanza el millón de ejemplares, el regalo que el escritor le pide al editor:

Avel·lí, uno de los primeros en leerla, también había abandonado el cine. Sentado en la mesa de la terraza del café de Gràcia donde se citaron para reencontrarse, le contó a Gabriel que, entre otros nuevos proyectos, se dedicaba a la traducción, una de las actividades con que ser útil a su lengua materna. Y le entregó el manuscrito parcial de su traducción al catalán de la novela de Macondo.

Con un apretón de manos, Tísner y Gabriel se hicieron la promesa de que la acabaría y se mantendrían en contacto. […]

–Eso no es un buen negocio, Gabo –se lamenta López Llausas.

–Los regalos se dan o no se ofrecen, Antonio.

Roser Amills, El librero de Macondo

Por qué importa Tísner en la novela

Roser Amills lo explicó en el making of de la novela que publicó en Zenda, donde cuenta cómo las vidas de sus tres protagonistas se espejaban:

Vinyes, en Colombia, añoraba Cataluña, y al revés cada vez que se marchaba y regresaba; García Márquez, en México, lejos de Colombia y escribiendo guiones de cine para subsistir, se hizo amigo por casualidad de Tísner —amigo de Vinyes, que acabaría traduciendo Cien años de soledad al catalán—; […] Los tres, perdidos y lejos de casa, nos marchábamos para volver y volvíamos para marcharnos.

Roser Amills, «Todo el mundo es sabio, hasta que se sienta a escribir», Zenda

Fuentes

Más sobre la novela y sus personajes

Cubierta de «El librero de Macondo», de Roser Amills

La novela

El librero de Macondo, de Roser Amills

XXIX Premio de Novela Ciudad de Badajoz 2025. Fundación José Manuel Lara (Grupo Planeta), 2026. La amistad entre el joven Gabriel García Márquez y Ramon Vinyes, el «sabio catalán» de Cien años de soledad.

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Más en El librero de Macondo, la ficha de la novela, la traducción catalana de Cien años de soledad y el exilio de Ramon Vinyes.

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Un ejemplar antiguo de Cien años de soledad, con la cubierta de una mujer vestida de azul sentada sobre un suelo de baldosas, encima de una mesa de madera

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