Columna · blog My Sexy Corner · 30 de enero de 2014
Relájate y disfruta. Será mejor que elimines todos los “problemas” por si acaso: que si tu pareja te mira, que si vas a tardar, que si te vas a cortar o te vas a agobiar… por eso, está claro, para la primera vez será mejor que te pongas manos a la obra sola, con los timbres desconectados y la casa entera para ti, buena temperatura, una copita de buen vino tinto o un par de velitas para que te sientas como una diosa y un par de toallas e incluso un plástico por debajo.
1) Abre las piernas y túmbate boca arriba. Acaríciate donde y como te apetezca, inspírate en tus fantasías para excitarte, utiliza vibradores o los juguetes que te vengan engaña para ponerte a mil.
2) Cuando sientas que tu excitación ha aumentado considerablemente, empieza a investigar el interior de la vagina con un dedo, luego con dos. Toca la pared interior y busca donde te gusta más. Ten paciencia, sin prisas. Cuando descubras dónde te gusta más habrás dado con la zona G, porque lo de que es un punto es otra patraña… Toca y vuelve a tocar, dando empujoncitos con los dedos. Cada vez con más intensidad hasta que notes que te vuelves loca de placer.
3) Si quieres la ayuda de un juguetito, que sepas que los consoladores que logran buenos resultados son los curvados en la punta, conocidos como estimuladores del punto-G, y los que tienen una cresta prominente hacia la mitad.
4) Controla lo justo tu posición: simplemente relaja la espalda, abre bien las piernas y concéntrate en el bienestar de la vagina, fuera tensiones y olvídate por un rato de tu clítoris: si te acaricias el clítoris el efecto “zona G” decae, por decirlo de algún modo, es como si un placer desactivara un poquito el otro. Pero no está mal ir alternando, tienes todo el tiempo del mundo por delante.
5) En un momento dado prueba a imitar con los dedos, presionando la pared superior del interior de la vagina, el movimiento de penetración. Ya me entiendes: adentor y afuera muchas veces y con ritmo.
6) Te correrás, tarde o temprano, y quizás salga líquido. Si no sale pues no pasa nada, otro día será, pero ve practicando. El squirting se entrena y tú terminarás siendo maestra en esta técnica si te aplicas y eres constante. Palabrita!