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Monólogo final de Trainspotting (20-9-2014)

Cita · Trainspotting · 20 de septiembre de 2014

Roser Amills comparte el monólogo final de Trainspotting, el del «elige la vida» de Renton, con un análisis de su significado.

«Me lo he justificado a mí mismo de todas las maneras. Que no era para tanto, solo una pequeña traición, o que nuestras vidas habían ido por caminos cada vez más distintos, ese tipo de cosas. Pero afrontémoslo, le di el palo a mis supuestos colegas. A mí Begbie me importaba una mierda, y Sick Boy, él me habría hecho lo mismo si se le hubiese ocurrido primero, y Spud, bueno, vale, lo sentí por Spud, él nunca le hizo daño a nadie. Entonces, ¿por qué lo hice?. Podría ofreceros un millón de respuestas, todas falsas. Lo cierto es que soy una mala persona, pero eso va a cambiar, yo voy a cambiar. Es la última vez que hago algo así. Ahora voy a reformarme y dejar esto atrás, ir por el buen camino y elegir la vida. Estoy deseándolo, voy a ser igual que vosotros. El trabajo, la familia, el televisor grande que te cagas, la lavadora, el coche, el equipo de compact disc y el abrelatas eléctrico, buena salud, colesterol bajo, seguro dental, hipoteca, piso piloto, ropa deportiva, traje de marca, bricolaje, teleconcursos, comida basura, niños, paseos por el parque, jornada de nueve a cinco, jugar bien al golf, lavar el coche, jerseys elegantes, navidades en familia, planes de pensiones, desgravación fiscal… ir tirando mirando hacia delante hasta el día en que la palmes.»

Mark Renton (Ewan McGregor) en Trainspotting (1996), guión de John Hodge a partir de la novela de Irvine Welsh

Roser Amills hace un selfi en el espejo de un lavabo con azulejos azules, en Amills Public WC
Roser Amills en Amills Public WC (foto de archivo, 2018)

En Trainspotting, la famosa frase “Choose life…” —que en realidad aparece primero al inicio y se revisita al final— resume toda la tensión temática de la película: rebelarse contra la vida “normal” y luego enfrentarse a las consecuencias realmente humanas de esa decisión. El monólogo final muestra que Renton ha cambiado su actitud hacia la vida convencional que antes rechazaba.

Cuando Renton opta por “elegir la vida” y se marcha con el dinero, no es sólo un acto práctico de supervivencia: es una decisión consciente de romper con su ciclo destructivo de adicción y amistades tóxicas.

El monólogo original critica el estilo de vida tradicional —trabajo, familia, hipotecas, posesiones— como un molde social que muchas personas aceptan sin cuestionar. Renton decía inicialmente que eligió “otra cosa” (la heroína) como una forma de rebeldía, sin razones profundas sino por rechazo a esos valores.

Al final de la película, sin embargo, ese rechazo se transforma en una nueva comprensión de sí mismo: Renton reconoce profundamente lo que ha vivido y decide aceptar la responsabilidad por su vida en vez de seguir negándola. Su risa y actitud al recitar las frases de “Choose life” sugiere que ahora puede realmente comprometerse con esa elección (o al menos desea hacerlo).

El monólogo final encapsula la evolución del personaje:

  • Renton empieza la película con cinismo y nihilismo.
  • Su vida es desordenada y autodestructiva.
  • Al final, al dejar a sus amigos y marcharse con el dinero, muestra que está listo para romper con patrones que lo mantenían estancado.

Más en Para pensar, Pensamiento y Acción y Trainspotting.

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