Artículo · revista Saber Vivir · hacia 2000
Año tras año millones de personas en todo el mundo se ven afectadas por una de las principales infecciones del aparato respiratorio: la gripe. Es responsable de un alto porcentaje de absentismo laboral y escolar, lo que implica un alto coste social; pero a pesar de los más de 50 años que la medicina lleva estudiándola, continúa siendo la única infección vírica en seres humanos que no hemos sabido atajar.
¿Qué es la gripe?
La gripe es una enfermedad respiratoria aguda causada por el virus de la influenza, tipo A y B, que aparece prácticamente todos los inviernos y en otras estaciones del año de forma esporádica, como brote local o como epidemia extendida.
Se transmite a través de las secreciones respiratorias de individuos infectados mediante estornudos y toses, o simplemente al hablar con otra persona infectada, y el periodo de incubación de la enfermedad oscila entre 18 y 72 horas.
Una vez adquirida la infección, el inicio de los síntomas es generalmente rápido:
- Fiebre
- Escalofríos
- Dolor de cabeza
- Dolores musculares
- Malestar general
- Accesos de tos
También es frecuente el dolor de garganta con sequedad o irritación de la zona, nariz tapada y abundante secreción nasal. Aunque los síntomas más agudos (mucosidad, fiebre, etc.) se resuelven habitualmente en una semana o diez días, otros como el malestar general o la sensación de cansancio pueden durar hasta dos semanas más.
Si la gripe no se trata correctamente puede producuirse una sobreinfección bacteriana, que afectará a las vías respiratorias y puede causar bronquitis, agudizar una enfermedad obstructiva crónica e incluso llegar a producir neumonía: durante cualquier invierno en países como el nuestro se registran cifras de 3.000 y 4.000 muertes causadas por el virus de la gripe.
Hasta ahora la gripe no tiene un tratamiento 100% eficaz, y ello se debe a sus múltiples mutaciones: cada año aparecen virus nuevos y lo más eficaz es precisamente prevenir el contagio.
Prevención y tratamientos tradicionales
En general, la mejor medida preventiva que se puede adoptar es llevar una vida saludable: practicar ejercicio con regularidad, comer bien y tomarr suplementos naturales para reforzar el sistema inmunitario.
Hasta ahora, los tratamientos contra la gripe se limitaban a combatir los síntomas. Algunos aliados naturales son los cítricos, en especial el limón: debido a su gran aporte de vitamina C resultan de gran ayuda como refuerzo a nivel preventivo. Las infusiones de escaramujo y el ajo (por ejemplo, en forma de perlas) son otros dos tratamientos naturales que ayudan a proteger el organismo. Por último, desde hace unos años se ha puesto de moda la equinácea, una flor silvestre que ya era utilizada por las tribus indias de EEUU y que se ha revelado como un excelente tratamiento natural para aumentar las defensas naturales y evitar la progresión de la infección.
Existen, además, algunas prácticas de gran utilidad para evitar el progreso tras los primeros síntomas de que se ha contagiado de la gripe.
1. Limpiar bien la boca: de este modo se evita la proliferación de bacterias y se protege las mucosas.
2. Descansar: guardar cama bien abrigado y “sudar” sigue siendo un remedio infalible para evitar que la infección vaya a más.
3. Tomar un baño caliente: los baños calientes de pies y piernas ayudan a sudar mejor y ayudan a liberar la nariz y las mucosas de la obstrucción gripal. Después es recomendable terminar con agua fría, friccionar bien y abrigarse.
Testimonio: no hay que olvidar las vacunas
Según declara el doctor Ramón Palop, subdirector general de Seguridad de los Medicamentos del Ministerio de Sanidad, “la vacunación sigue siendo la primera medida a tomar contra la gripe, especialmente entre los grupos de más riesgo: mayores de 50 años, niños, personas con dolencias crónicas pulmonares, diabéticos, etc.)”.
¿En qué consisten las vacunas antigripales?
Las vacunas no son eficaces al 100%, pero minimizan notablemente el contagio. Cada año la OMS (Organización Mundial de la Salud) investiga cuáles serán las cepas víricas más activas y las inocula en millones de huevos de gallina con el fin de sintetizar la vacuna de ese año.
La efectividad de esta vacuna es de aproximadamente un 70% y presenta pocos efectos secundarios: un leve resfriado o fiebre moderada durante unos dos días tras la inyección.
El primer antiviral
El pasado otoño la Agencia española del Medicamento autorizó la comercialización en nuestro país el primer antiviral eficaz contra la gripe. Su principio activo se conoce médicamente como zanamivir. Actúa bloqueando la neuraminidasa (la enzima responsable del ciclo de reproducción del virus de la gripe). Al bloquear esta enzima, el medicamento impide que las células previamente infectadas liberen más partículas víricas, reduciendo de esta forma la propagación del virus y por tanto, la infección causada por ellos.
¿Qué efectos tiene de este nuevo fármaco?
Las investigaciones realizadas por el laboratorio responsable del nuevo fármaco señalan que zanimivir reduce la duración media de la enfermedad en unos dos días, así como la severidad e intensidad de los síntomas. Para que sea efectivo, el tratamiento debe iniciarse lo antes posible (en el espacio de 48 horas tras la aparición de los síntomas).
¿Qué es la mialgia?
Es uno de los principales síntomas que acompañan a la aparición de la gripe. Consiste en un entumecimiento general que se presenta inicialmente con firbre, dolores musculares y de las articulaciones de la zona lumbar y en la raiz de los brazos y piernas, así como una sensación general de abatimiento y postración. Además, puede aparecer falta de apetito, náuseas, vómitos y estreñimiento.
Recuadros
Diferencias entre gripe y catarro:
Síntomas del catarro común:
- Malestar nasal con secreción acuosa y estornudos
- Sequedad y dolor de garganta
- Mucosa nasal roja e hinchada
- Nódulos linfáticos cervicales inflamados.
La gripe tiene síntomás más graves y molestos: fiebre por encima de 38 grados C, escalofríos, infección de las mucosas, malestar general y dolor muscular, mialgia, etc.
Los alimentos y la gripe
Durante la convalecencia es importante tener en cuenta los efectos de ciertos alimentos, que pueden ayudar a recuperarse o empeorar los síntomas. En la elección de lo que se come estará en buena parte la velocidad de curación:
1. Zumo de manzana: ayuda a recuperar los minerales perdidos debido a la sudación. También son muy eficaces el agua de zanahoria, la limonada, el zumo de uva (debe diluirse con agua a una proporción de 1/3) y el agua de arroz (sobre todo si se presentan problemas de estómago).
2. Purés de fruta: permiten mantener una alimentación suficientemente vitaminada cuando el enfermo ha perdido el apetito a causa de la infección. Las frutas más adecuadas son la manzana, la pera y las mandarinas.
3. Leche: es recomendable evitar su consumo a lo largo de los días de convalecencia. Esto se debe a que la leche incrementa la cantidad de mucosidad existente, lo que dificulta la recuperación y produce un mayor malestar.
- Caldos calientes: los caldos de verduras recuperan los niveles de minerales y alivian el malestar general. Además, ayudan a reponer las sales perdidas y ponen de mejor humor al paciente, que se siente reconfortado.
Opinión de un experto: ¿Es normal tener dos resfriados al año?
- Doctora Neus Millà, médico de cabecera: “Sí, por desgracia ésta es la media más habitual en nuestra sociedad, sobre todo entre fumadores, niños y adultos con el sistema inmunitario bajo. En niños menores de 7 años, además, se consideran normales de 10 a 12 resfriados leves. Para evitar estos fatídicos “dos resfriados anuales”, conviene tomar a lo largo de todo el año una dieta basada principalmente en los productos frescos, rica en vitaminas y minerales. Otras medidas de gran utilidad son los baños hidroterápicos, que consisten en tomar duchas de agua fría y caliente a diario, con lo que se aumentará la capacidad de reacción del metabolismo, así como su resistencia a los cambios bruscos de temperatura.”
Refuerzos básicos para prevenirla
- Selenio: es uno de los antioxidantes más potentes que se conocen, y se recomienda como reforzante inmunitario. No posee efectos secundarios y se puede tomar en cantidades relativamente elevadas.
- Cobre: tiene una importante acción antiinfecciosa y moderadamente tonificante. Debe tomarse siempre bajo prescripción médica y en pequeñas dosis. Se administra en forma de ampollas.
- Vitamina C: existe una polémica sobre los efectos reales de la vitamina C: hay quien le atribuye efectos milagrosos y quien considera su consumo una pérdida de tiempo. Lo cierto es que esta vitamina favorece la inmunidad, pero no ha podido comprobarse que una dosis elevada tenga un efecto directo sobre la gripe. Debe considerarse como un suplemento más, y potenciar su consumo a través de alimentos frescos.