Guion · 2023 · «Homenaje», film de Héctor Faver
El catalán Amadeu Morera Viladrosa fue el segundo ciudadano del país en graduarse como doctor en quiropráctica tras cuatro años de carrera en Iowa, en la pionera y prestigiosa Palmer College of Chiropractic de Davenport.

Su mentor, el también catalán Pedro Alborna Soler, se había graduado el 11 de noviembre de 1917, el día que finalizó la primera guerra mundial, en la misma escuela, y le animó a marcharse a estudiar a EEUU porque esperaba profesionalmente mucho de Amadeu.

“Para ser quiropráctico hay que sentir un amor innato por las personas”, solía decir.
“¿Qué significa ser humano?”, se preguntaba también Amadeu.
Su devoción por Maria Magdalena, su admiración por Pau Casals, la ópera, el arte y el cine: toda su vida el doctor Morera buscó respuestas. Ser humano sería cultivar las cualidades que consideraba comunes a toda la humanidad, el amor, las artes y la alegría, únicas verdades dentro de todos nosotros.
Como cuando Pau Casals, uno de los mejores violonchelistas de la historia, rechazó en 1933 la invitación de Hitler para tocar en Berlín.
«La montaña de Montserrat vio levantarse entre sus rocas, en el siglo II, un templo dedicado a Venus.
Una leyenda cuenta que siglo y medio después fue derribado y, con los escombros de esa primitiva capilla, levantaron otro templo al arcángel Miguel, derribado durante la guerra con Francia, en 1812, y reconstruido sobre las ruinas sesenta años después.
Construcción, destrucción, reconstrucción.
Venus, la diosa del amor, personifica la atención y el cuidado maternos, mientras el arcángel Miguel representa la justicia y la lucha por el bien a pesar de todas las violencias y guerras.»
Estreno y festivales
«Homenaje» se estrenó el 6 de noviembre de 2023 en el Festival de Cinema de Girona (Girona Film Festival, del 6 al 12 de noviembre de 2023) y había sido seleccionada un mes antes, en octubre de 2023, en el Festival de Cine Independiente de Salto, en Uruguay.
Ficha técnica
Dirección: Héctor Faver
Textos: Roser Amills
Fotografía: Sandra Sáez
Montaje y Sonido: Tomás Suárez
Música: Helena Pellicer Ortiz
Voz en off: Roser Lluch
Pinturas: Rosa Agenjo
Fotografías: Helena Pellicer Ortiz
Producción: Elizabeth Morera i Viladrosa y
Aureal Theorem
Coordinación: Joan Carles Oller
Sinopsis
Este documental es un homenaje a la figura del Doctor Amadeu Morera i Viladrosa sirviéndose de aquello que para él era importante: la medicina, el arte, Catalunya, su devoción por la figura de María Magdalena, la admiración que sentía por el Pueblo Judío y por descontado, el amor que sentía por su familia.
A través de la pintura, la fotografía, la música, la danza y la interpretación nos adentramos en el mundo del Doctor; su legado, su abnegada vocación destinada a sanar a personas y desgraciadamente, su fatídico y trágico final.
Director: Héctor Faver
Héctor Faver (22 de septiembre de 1960) es un director, guionista, productor y profesor cinematográfico. Miembro de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, de la Acadèmia del Cinema Català y de la Academia de Cine Europeo.
Textos y coguion: Roser Amills
Roser Amills (1974). Mallorca, escritora colegiada en la Associació Colegial d’Escriptors de Catalunya (ACEC). Ha publicado más de 20 libros entre poemarios, ensayos y cuatro novelas. Premios La Llança de Sant Jordi 2011 y 2012, de Òmnium Cultural, Micròfon de Plata 2014, XIV edición Premios Catalunya de Informadores Prensa, Radio, TV & Internet (APEI-PRTVI), por la labor periodística online, 1er Premio de Narrativa Sant Jordi de la Universitat de Barcelona y 1er Premio de Poesía Universidad Politécnica de Madrid, 1997.
Amadeu Morera Viladrosa
Fue quiropráctico catalán y el segundo ciudadano del país en doctorarse en quiropráctica tras cursar cuatro años de estudios en el Palmer College of Chiropractic de Davenport (Iowa), centro pionero y de referencia internacional. Se formó siguiendo el consejo y el impulso de su mentor, el también catalán Pedro Alborna Soler, graduado en la misma institución en 1917, quien vio en Morera una vocación profunda por la sanación y el cuidado de las personas. Morera entendía la quiropráctica como un acto humano y ético, ligado al amor, las artes y la alegría, y buscó durante toda su vida respuestas sobre el sentido de lo humano desde la medicina, el arte, la espiritualidad y la cultura. Su figura es el eje del documental dirigido por Héctor Faver, con textos y coguion de Roser Amills, que rinde homenaje a su legado a través de la pintura, la fotografía, la música, la danza y la interpretación, abordando su devoción por María Magdalena, su admiración por Pau Casals, su vínculo con Catalunya, el pueblo judío y su familia, así como su vocación abnegada y su trágico final. El documental cuenta con la participación de Sandra Sáez en fotografía, Tomás Suárez en montaje y sonido, música de Helena Pellicer Ortiz, voz en off de Roser Lluch, pinturas de Rosa Agenjo, producción de Elizabeth Morera i Viladrosa y Aureal Theorem, y coordinación de Joan Carles Oller.
Roser Amills recuerda el final del montaje de Homenaje en su resumen profesional y personal de 2023. Otro guion suyo para el cine documental: «La última aventura de Errol Flynn», con Tirso Calero.
Los textos de «Homenaje», escritos por Roser Amills
Este es el texto íntegro de la voz en off del documental, escrito por Roser Amills para el film de Héctor Faver: un recorrido por la vida de Amadeu Morera Viladrosa que pasa por Montserrat, Lluís Companys, la plaza de Sant Felip Neri, Pompeu Fabra y el Call de Barcelona. Debajo, la versión catalana original, Homenatge.
En el temblor de este mundo atormentado, el mal y sus muertes fragmentan el camino de la vida, el arte lo recompone. De una en una o a miles, la memoria es una tarea que nos implica a todos.
La montaña de Montserrat vio levantarse entre sus rocas, en el siglo II, un templo dedicado a Venus.
Una leyenda cuenta que siglo y medio después fue derribado y, con los escombros de esa primitiva capilla, levantaron otro templo al arcángel Miguel, derribado durante la guerra con Francia, en 1812, y reconstruido sobre las ruinas sesenta años después.
Construcción, destrucción, reconstrucción.
Venus, la diosa del amor, personifica la atención y el cuidado maternos, mientras el arcángel Miguel representa la justicia y la lucha por el bien a pesar de todas las violencias y guerras.
El catalán Amadeu Morera Viladrosa fue el segundo ciudadano del país en graduarse como doctor en quiropráctica tras cuatro años de carrera en Iowa, en la pionera y prestigiosa Palmer College of Chiropractic de Davenport.
Su mentor, el también catalán Pedro Alborna Soler, se había graduado el 11 de noviembre de 1917, el día que finalizó la primera guerra mundial, en la misma escuela, y le animó a marcharse a estudiar a EEUU porque esperaba profesionalmente mucho de Amadeu.
“Para ser quiropráctico hay que sentir un amor innato por las personas”, solía decir.
“¿Qué significa ser humano?”, se preguntaba también Amadeu.
El doctor Morera lo hubiera resumido así: “Hay bondad en todos y, cuando permitimos que emerja esta fortaleza, los sentimientos positivos emergen también de forma natural”.
Su devoción por Maria Magdalena, su admiración por Pau Casals, la ópera, el arte y el cine: toda su vida el doctor Morera buscó respuestas. Ser humano sería cultivar las cualidades que consideraba comunes a toda la humanidad, el amor, las artes y la alegría, únicas verdades dentro de todos nosotros.
Como cuando Pau Casals, uno de los mejores violonchelistas de la historia, rechazó en 1933 la invitación de Hitler para tocar en Berlín.
Una de las características comunes a los sucesos y descubrimientos decisivos de nuestra época es que sobrepasan la capacidad de comprensión humana. No hay imaginación que se baste, por sí sola.
La sencilla historia de un primer amor correspondido pero truncado, irremediablemente, que lo cambia todo.
Santa María Magdalena se encarga de velar por los amores difíciles, por quienes aman sin ser correspondidos y por quienes sufren a diario por no tener a su lado a la persona amada.
Esperar como en un sueño. Teresa se casó y se fue a vivir con su marido a este castillo de Papiol.
Compartir la vida habría sido quizás un sueño para ella y Amadeu. Pero a veces los sueños se disuelven en los giros de un baile que con una música, con otra música, puede arrastrarnos por caminos impensables.
Amadeu fue, además de un eminente doctor reconocido internacionalmente, un catalán de los miles de catalanes sometidos tras el golpe de estado del 36 por haberse situado del lado del Estatut y la República.
Represión y silencio forzados de la mayor parte de una intelectualidad que temía ser represaliada.
Si contemplamos la historia de Catalunya en su conjunto, las imágenes de ciudadanos oprimidos, de persecuciones o fusilamientos, son un camino monótono de barbarie que se remonta mucho más atrás en el tiempo.
Nada nuevo.
La plena visibilidad de lo intolerable que se repite.
Pero no se puede callar para siempre.
Muertos, torturados y encarcelados, también la Guerra de Sucesión de 1707-1718 a todo lo ancho y largo de Cataluña. El objetivo siempre fue el mismo: derrumbar la voz de los catalanes.
El 16 de mayo de 1932 en las Cortes españolas y durante la discusión del Estatut de Núria, Azaña lo resume así: “Cataluña dice, los catalanes dicen: ‘Queremos vivir de otra manera dentro del Estado español’. La pretensión es legítima. Este es el problema y no otro alguno. Se me dirá que el problema es difícil, ¡Ah!, yo no sé si es difícil o fácil, eso no lo sé; pero nuestro deber es resolverlo, sea difícil, sea fácil. Hay, pues, que resolverlo dentro de los cauces políticos”.
No era fácil ni difícil, y el acuerdo nunca llegó.
Lluís Companys
Un acuerdo policial firmado en 1937 por Himmler con su homólogo franquista, el general Severiano Martínez Anido, aceleró en plena guerra del 36 la entrega de presos políticos entre Gestapo y Policía española.
Un oficial alemán acompañó al president Lluís Companys hasta Irún, donde formalizó la entrega. Tras torturarle y juzgarle, el régimen franquista ejecutó al president el 15 de octubre de 1940 en el foso que rodea el castillo de Montjüic de Barcelona.
Francia y Alemania han pedido perdón por su detención y deportación. El Estado español, no.
Plaça Sant Felip Neri
En el 38, la aviación fascista italiana, aliada de Franco, había bombardeado la céntrica plaza barcelonesa de Sant Felip Neri, cuarenta y dos víctimas mortales, la mayoría niños, de una guardería que se encontraba justo al lado y a los que seguramente la profesora había querido refugiar en el subterráneo de la Iglesia.
Pompeu Fabra
Represión e injusticia. Sin embargo, lo que consiguieron fue encender cada día un poco más la llama del amor por Catalunya y el catalán, como fue el caso de Amadeu cuando se empeñó en estudiar su lengua y su profesora particular y clandestina fue la secretaria de Pompeu Fabra.
El también barcelonés Pompeu Fabra había sido un estudiante de matemáticas e ingeniería industrial de principios del siglo XX que pasó a apasionarse tanto que lograría ser no solo un lingüista reconocido internacionalmente, sino que su estudio del catalán lograría rescatarlo y ponerlo al día como lengua literaria y científica de primer nivel.
La calle del Rabino
El Ayuntamiento de Barcelona tardó los 40 años desde el franquismo y unos cuantos más de la transición en responder a la petición de cambiar el nombre de la calle Sant Domènec del Call, que recordaba el asalto de 1391 a la comunidad judía en el que hubo 300 muertos, por el de Salomó Ben Adret, el rabino barcelonés clave en la historia de la cultura catalana medieval y un referente de tolerancia y convivencia en la ciudad, un sabio de pactos y de acuerdos.
El enmudecimiento. Nombres, apellidos, datos familiares, direcciones, el miedo, estrategias de control y la manifestación popular imparable.
También empezó Amadeu a interesarse, a sentir una profunda afinidad con otro de los asuntos que más enervaba al régimen franquista: los judíos y su rica y siempre perseguida identidad.
Las comunidades judías catalanas ya habían sido víctimas de agresiones, abusos, asaltos y extorsiones de todo tipo por parte de las autoridades civiles y religiosas desde muchos años antes de Franco, incluso antes de que fuera decretada su expulsión por parte de los reyes católicos en 1492.
Ya en 1391, el rey Martí l’Humà aplicó una política dura y despiadada contra los judíos y en 1403 les obligó a llevar una señal distintiva en la ropa, una muy parecida a la que siglos después impondría el nazismo.
Especialmente cruel fue la orden de llevarla en un lugar visible y sobre todo cuando estos judíos catalanes medievales se desplazaban fuera de sus ciudades para que quedaran así expuestos a humillaciones, malos tratos y asesinatos antisemitas.
Las torturas y las ejecuciones sumarias, los primeros episodios de antisemitismo de Estado en el call de todas las ciudades y pueblos catalanes y mallorquines, fueron episodios admirados por Adolf Hitler que posteriormente intentaría superarlos con el nazismo.
Los trenes a aquel horrible lugar ya imaginado por los filósofos griegos, descrito por Dante y prefigurado por Petrarca serán la oscuridad, la culpa, el miedo que desembocan en el primer campo en Dachau, en marzo de 1933.
Amadeu Morera acababa de cumplir 3 años.
Hasta entonces sus padres, los maestros de escuela y sus vecinos solo habían imaginado el infierno; a partir de 1933 el nazismo lo construye, lo hace visible, realiza el más temible infierno en este mundo imaginable, los campos de exterminio.
Exterminio nazi, una dimensión única de la indignidad humana.
Crímenes inefables y una poderosa administración estatal, gestionada por las SS, que va levantándose para llevar a cabo la planificación del espanto.
¿Cómo puede convertirse, exterminar personas, en mera cuestión administrativa? Mediante la colaboración de las estructuras burocráticas y el mirar hacia otro lado de otros que colaboran con su silencio, con su olvido.
Bailar de luto una memoria casi sin palabras.
El amago de un vuelo que proyecta hacia el futuro la memoria.
La conexión del cielo con la tierra, vestida de negro como las sombras de todas las muertes del mal, ponerle alas a todo lo que insistía en quedarse paralizado y en silencio.
Antes de que naciera Saacha Maximilià, Elisabet tuvo que pasar por otro infierno íntimo: dos abortos que le habían hecho casi desistir en su proyecto de ser madre.
Pero entonces acudió en su ayuda el recuerdo de esa fe que tenía su padre, como tantos catalanes, en la Moreneta, y decidió acudir a ella.
San Pedro habría llevado, en su viaje a tierras catalanas, una imagen de la Virgen María, esculpida en madera y conocida como la Señora de Jerusalén. En su mano derecha sostiene una esfera, que simboliza el universo.
Es tradición en Cataluña que los sábados las mujeres que están embarazadas asistan a la iglesia con su marido y den 9 vueltas a la catedral para rogarle a la virgen y rezar en la capilla de los deseos.
Ya los poetas catalanes Joan Maragall y Jacint Verdaguer, en sus versos sobre Montserrat, apuntan y exploran su carácter femenino y su capacidad de conectar con el arcano divino, con la diosa Venus que una vez, en la época megalítica, había sido adorada en la falda de esta montaña.
Hay que poner distancia con la normalidad del mal.
Y se produjo el milagro.
¿Acaso pueden hacer algo el arte, el cine, ante el mal?
El arte y el cine pueden tanto proyectarnos hacia el futuro como ayudarnos a interrogar a los espíritus del pasado, ayudarnos a mirar juntos lo imposible de mirar y desvelar el reverso tenebroso de los hombres. O hacernos conscientes de la extraordinaria pervivencia del bien.
Quizás no sabemos nunca lo suficiente del mal, pero sí que «la realidad es poesía silenciosa a la que el arte hace hablar”, como dejó escrito el mistérico poeta griego Simónides de Ceos en el siglo V a.C.
Virgilio había establecido el canon de la felicidad humana a partir de la imagen de un amable prado con árboles, agua fresca y el canto de los pájaros, síntesis del amor humano.
Cuando llega una pesadilla, a veces ni las propias víctimas pueden creer que ya están dentro de ella.
Los árboles de la vida.
Amadeu los plantaba y cuidaba, quedan hoy dos de profundas raíces en el jardín familiar bajo los que cobijarse.
Los actores devuelven la representación a su origen griego, cuando las obras de teatro no eran más que informes criminales presentados con máscaras ante un coro para ser juzgados por los espectadores.
La identificación necesaria del mal que nos atañe a todos:
Un actor se identifica con el doctor.
Una actriz nos cuenta sin necesidad de una sola palabra el dolor de la hija.
Nos muestran a las víctimas. Para ser una persona compasiva no es necesario que exista un afecto previo, es suficiente con que consideremos a quienes sufren como iguales.
Aparecen los otros dos personajes de esta historia: una actriz se transmuta en la madre y la otra en la hermana.
El mal que han hecho como platos rotos, tan difícil de recomponer.
Los cuatro actores ejercen de médiums, son depositarios y transmisores de un legado de dolor canalizado a través de su capacidad de expresión.
Torturadores que ostentan su poder de provocar un miedo puro, sólido y extraño.
Cada expresión silenciosa es un quedo y lejano eco que atraviesa el tiempo para dar forma a gestos intemporales, intolerables.
Desgarramiento de la historia en diminutas historias entre víctimas y verdugos, personas indefensas y sádicos asesinos, sentimientos individuales arrojados a una indiferencia cada vez más insoportable.
Darle cuerpo a lo insignificante, a lo ahogado, al caos del mundo.
A los campos de concentración ya desiertos.
A los muros y celdas exhibidos como paredes indiferentes, con rostros indiferentes alrededor.
Pensar el mal, de qué manera, en qué circunstancias y bajo qué influencias se autoriza la gente normal para matar, para convertirse en asesinos.
El mal como una memoria rota, la invisibilidad del asesinado, las huellas borradas, la desaparición y el encubrimiento de los hechos.
Estrategias clandestinas, risas, burlas, la crueldad como instrumento de intimidación.
Las barracas vacías de los rostros, corroídas y ya cubiertas por las malas hierbas. La reiteración de lo abyecto, de la bajeza del mal de siempre que retorna y se burla.
Espartero pronunció una frase en 1842 que ha quedado para la historia: «Por el bien de España, hay que bombardear Barcelona una vez cada cincuenta años».
Un siglo después el general Queipo de Llano decía por la radio: “Cuando la guerra haya terminado, Pompeu Fabra y sus obras irán arrastrados por las Ramblas”.
El 1 de octubre de 2017 el Gobierno catalán trató de celebrar una consulta popular para decidir acerca de su futuro.
Montserrat y el Santo Grial.
La visita relámpago a Montserrat del líder de las SS, Heinrich Himmler, y su comitiva, fue bienvenida y facilitada por el Ayuntamiento de Barcelona.
Los alojaron en el hotel Ritz de la ciudad Condal. La visita de Estado de un gerifalte nazi a España durante la II Guerra Mundial.
Los crímenes inenarrables de los nazis, esa capacidad de mirar hacia otro lado. La complicidad con los asesinos como rasgo inherente de la barbarie, el colaboracionismo, la construcción al azar de todas las formas imaginables de muerte y tortura, el asesinato aleatorio y premeditado.
El Proceso de Auschwitz fue el juicio más largo de la historia alemana, cuando en realidad podría haber sido el más breve.
La atmósfera banal de las ruinas, de la degradación. Los gestos indiferentes, la contemplación impávida del mal.
Se puede matar a un hombre o a muchos, pero no su memoria. Esa memoria recuperada que permite que se puedan volver a sentar a la mesa de los recuerdos el abuelo y el nieto, la memoria que reúne todo lo que sabemos desde el principio de los tiempos.
Registros de la memoria rescatados de archivos recónditos que ayudan a sanar. Hablar juntos sobre algo tan complejo. Incluso en el momento más oscuro tenemos derecho a esperar alguna iluminación, y esa iluminación bien puede provenir menos de teorías y conceptos, y más de la luz parpadeante de contarlo todo.
La luz de “el abuelo Amadeu puede vernos”
Ayudar a que su alma se eleve a la dignidad de ser recordado con todo el amor. El amor de una buena hija que ha sabido buscar cómo rendir tributo, que ha invocado al arte, la historia, la música y sobre todo el cine que tanto le gustaban a Amadeu para ser también una buena madre que favorece el futuro y tan necesario diálogo espiritual entre un niño, que un día será un hombre, con su amado y nunca olvidado abuelo.
La música. La música de la luz.
El paralelismo entre la profunda tristeza de la pérdida individual y la pérdida colectiva.
El paralelismo entre el arte y la voluntad nacida del orden místico de reparar el mundo que el judaísmo asume en el orden material mediante la acción, las artes, la escritura, la arquitectura, una fotografía.
La belleza no es fácil de obtener a la fuerza. Poseer la belleza implica amor y respeto.
Una bondad que suele pasar desapercibida.
Pocos barceloneses saben que la fuente de la plaça de Catalunya de Barcelona está dedicada al nacimiento de la diosa Venus.
Esa amorosa idea renacentista de que la mera contemplación de una obra de arte puede mejorar una sociedad.
Todo ocultamiento tiene como destino la revelación.
Todo lo que tiene raíces nunca muere.
Las fotografías que convierten la realidad en sueño para llevarnos lejos de las pesadillas, lejos del mal.
Las fotografías que nos ayudan a viajar en el tiempo hasta los hebreos de Canaán y el año 1220 antes de Cristo,
y en el espacio tan extenso también hasta todos los dispersos grupos de judíos descendientes de las 12 tribus de Israel.
Recordar y reunirlo todo con conciencia para que el mal no lo tenga tan fácil la próxima vez.
El mal era también quedarnos callados.
Era dejar de bailar. Dejar de sentir.
Pero hay que volver a casa.
En 1961, David Ben Gurion le otorgó el título de Ciudadano honorario de Israel a Pau Casals, al catalán admirado por Amadeu Morera, y lo invitó a participar como jurado en un concurso nacional de violonchelo.
Pau Casals, con 92 años, aun volvería a Jerusalén en 1973, invitado esta vez por Golda Meir, para dirigir la Orquesta de Jóvenes de Israel, acompañado de su querida esposa, Marta.
Elisabet Morera tenía tres años.
Cada nueva generación tiene que aprender a llamar al mal por su nombre. Y recuperar la esperanza del bien que vence todos los obstáculos.
Comprender para sanar. No es baladí que la virgen de las causas de amor perdidas, Maria Magdalena, sea también la mujer más sabia que aparece en la Biblia.
Los actores, ya desprovistos de la máscara de sus personajes, nos miran directamente a los ojos y cada mirada es un espejo que ilumina un poco más este complejo universo que hemos estado intentando comprender entre todos.
Y llega un día en que todos los elementos separados pueden volver a estar reunidos, y a eso nos gusta llamarlo: el bien.
Homenatge: els textos en català (versió original)
Enmig de la tremolor d’aquest món turmentat, el mal i les seves morts fragmenten el camí de la vida, l’art el recompon. D’una en una o per milers, la memòria és una tasca que ens implica a tots.
La muntanya de Montserrat va veure aixecar-se entre les seves pedres, al segle II, un temple dedicat a Venus. Una llegenda explica que segle i mig després va ser enderrocat i, amb la runa d’aquesta primitiva capella, van aixecar un altre temple a l’arcàngel Miquel, enderrocat durant la guerra amb França, el 1812, i reconstruït sobre les ruïnes seixanta anys després.
Construcció, destrucció, reconstrucció.
Venus, la deessa de l’amor, personifica l’atenció i la cura maternes, mentre l’arcàngel Miquel representa la justícia i la lluita pel bé malgrat totes les violències i guerres.
El català Amadeu Morera Viladrosa va ser el segon ciutadà del país en graduar-se com doctor en quiropràctica després de quatre anys de carrera a Iowa, a la pionera i prestigiosa Palmer College of Chiropractic de Davenport.
El seu mentor, el també català Pedro Alborna Soler, s’havia graduat l’11 de novembre de 1917, el dia que va finalitzar la primera guerra mundial, a la mateixa escola, i el va animar a anar-se’n a estudiar als EUA perquè esperava professionalment molt de n’Amadeu.
“Per ser quiropràctic cal sentir un amor innat per les persones”, solia dir.
«Què vol dir ser humà?», es preguntava també l’Amadeu.
El doctor Morera ho hauria resumit així: «Hi ha bondat en tothom i, quan permetem que emergeixi aquesta fortalesa, els sentiments positius emergeixen també de forma natural».
La seva devoció per Maria Magdalena, la seva admiració per Pau Casals, l’òpera, l’art i el cinema: tota la seva vida el doctor Morera va buscar respostes.
Ésser humà seria cultivar les qualitats que considerava comunes a tota la humanitat, l’amor, les arts i l’alegria, úniques veritats en tots nosaltres.
Com quan Pau Casals, un dels millors violoncel·listes de la història, va rebutjar el 1933 la invitació de Hitler per tocar a Berlín.
Una de les característiques comunes als successos i descobriments decisius de la nostra època és que sobrepassen la capacitat de comprensió humana. No hi ha imaginació que basti, per si sola.
La senzilla història d’un primer amor correspost, però truncat, irremeiablement, que ho canvia tot.
Santa Maria Magdalena s’encarrega de vetllar pels amors difícils, pels qui estimen sense ser correspostos i pels que pateixen diàriament per no tenir al seu costat a la persona estimada.
Esperar com en un somni. La Teresa es va casar i va anar a viure amb el marit a aquest castell de Papiol.
Compartir la vida hauria estat potser un somni per a ella i l’Amadeu. Però de vegades els somnis es dissolen en les giravoltes d’un ball que amb una música, amb una altra música, pot arrossegar-nos per camins impensables.
L’Amadeu fou, a més d’un eminent doctor reconegut internacionalment, un català dels milers de catalans sotmesos després del cop d’estat del 36 per haver-se situat de part de l’Estatut i la República.
Repressió i silenci forçats de la major part d’una intel·lectualitat que temia ser represaliada.
Si contemplem la història de Catalunya en el seu conjunt, les imatges de ciutadans oprimits, de persecucions o afusellaments, són un camí monòton de barbàrie que es remunta molt més enrere en el temps.
Res de nou. La plena visibilitat del fet intolerable que es repeteix.
Però no es pot callar per sempre.
Morts, torturats i empresonats, també a la guerra de Successió de 1707-1718 arreu de Catalunya.
L’objectiu sempre va ser el mateix: esfondrar la veu dels catalans.
El 16 de maig de 1932 a les Corts espanyoles i durant la discussió de l’estatut de Núria, Azaña ho resumeix així:
“Cataluña dice, los catalanes dicen: ‘Queremos vivir de otra manera dentro del Estado español’. La pretensión es legítima. Este es el problema y no otro alguno. Se me dirá que el problema es difícil, ¡Ah!, yo no sé si es difícil o fácil, eso no lo sé; pero nuestro deber es resolverlo, sea difícil, sea fácil. Hay, pues, que resolverlo dentro de los cauces políticos”.
No era fàcil ni difícil, i l’acord no va arribar mai.
Lluís Companys
Un acord policial signat el 1937 per Himmler amb el seu homòleg franquista, el general Severiano Martínez Anido, va accelerar en plena guerra del 36 el lliurament de presos polítics entre Gestapo i Policia espanyola.
Un oficial alemany va acompanyar el president Lluís Companys fins a Irun, on va formalitzar el lliurament.
Després de torturar-lo i jutjar-lo, el règim franquista va executar al president el 15 d’octubre de 1940 al fossar que envolta el castell de Montjuïc de Barcelona.
França i Alemanya han demanat perdó per la detenció i deportació. L’Estat espanyol, no.
Plaça Sant Felip Neri
Al 38, l’aviació feixista italiana, aliada de Franco, havia bombardejat la cèntrica plaça barcelonina de Sant Felip Neri, quaranta-dues víctimes mortals, la majoria nens, d’una llar d’infants que es trobava tot just al costat i als que segurament la professora havia volgut refugiar al soterrani de l’Església.
Pompeu Fabra
Repressió i injustícia. No obstant això, el que van aconseguir va ser encendre cada dia una mica més la flama de l’amor per Catalunya i el català, com va ser el cas de l’Amadeu quan es va entestar a estudiar la seva llengua i la professora particular i clandestina fou la secretària de Pompeu Fabra.
El també barceloní Pompeu Fabra havia estat un estudiant de matemàtiques i enginyeria industrial dels primers anys del segle XX que va passar a apassionar-se tant que aconseguiria ser no només un lingüista reconegut internacionalment, sinó que amb el seu estudi del català aconseguiria rescatar-lo i posar-lo al dia com a llengua literària i científica de primer nivell.
Carrer Rabí
L’Ajuntament de Barcelona va trigar els 40 anys del franquisme i uns quants més de la transició a respondre a la petició de canviar el nom del carrer Sant Domènec del Call, que recordava l’assalt de 1391 a la comunitat jueva en què hi va haver 300 morts, pel de Salomó Ben Adret, el rabí barceloní clau en la història de la cultura catalana medieval i un referent de tolerància i convivència a la ciutat, un savi de pactes i d’acords.
L’emmudiment. Noms, cognoms, dades familiars, adreces, la por, estratègies de control i la manifestació popular imparable.
També va començar l’Amadeu a interessar-se, a sentir una profunda afinitat amb un altre dels assumptes que més enervava al règim franquista: els jueus i la seva rica i sempre perseguida identitat.
Les comunitats jueves catalanes ja havien estat víctimes d’agressions, abusos, assalts i extorsions de tota mena per part de les autoritats civils i religioses molts anys abans de Franco, fins i tot abans que fos decretada la seva expulsió per part dels reis catòlics l’any 1492.
Ja l’any 1391, el rei Martí l’Humà va aplicar una política dura i despietada contra els jueus i en el 1403 els va obligar a portar un senyal distintiu a la roba, un de molt semblant al que segles després imposaria el nazisme.
Especialment cruel va ser l’ordre de portar-lo en un lloc visible i sobretot quan aquests jueus catalans medievals es desplaçaven fora de les seves ciutats perquè quedessin així exposats a humiliacions, maltractaments i assassinats antisemites.
Les tortures i les execucions sumàries, els primers episodis d’antisemitisme d’Estat al call de totes les ciutats i pobles catalans i mallorquins, van ser episodis admirats per Adolf Hitler i posteriorment intentaria superar-los amb el nazisme.
Els trens a aquell horrible lloc ja imaginat pels filòsofs grecs, descrit per Dante i prefigurat per Petrarca seran la foscor, la culpa, la por que desemboquen en el primer camp a Dachau, el març de 1933.
Amadeu Morera acabava de fer 3 anys.
Fins llavors els seus pares, els mestres d’escola i els seus veïns només havien imaginat l’infern; a partir de 1933 el nazisme el construeix, el fa visible, realitza el més temible infern en aquest món imaginable, els camps d’extermini.
Extermini nazi, una dimensió única de la indignitat humana.
Crims inefables i una poderosa administració estatal, gestionada per les SS, que va aixecant-se per dur a terme la planificació de l’espant.
Com exterminar persones pot convertir-se en mera qüestió administrativa? Mitjançant la col·laboració de les estructures burocràtiques i el fet de mirar cap a una altra banda d’aquells qui hi col·laboren amb el silenci, amb el seu oblit.
Ballar de dol una memòria gairebé sense paraules. El conat d’un vol que projecta cap al futur la memòria.
La connexió del cel amb la terra, vestida de negre com les ombres de totes les morts del mal, posar-li ales a tot allò que insistia a quedar paralitzat i en silenci.
Abans que no naixés Saacha Maximilià, Elisabet va haver de passar per un altre infern íntim: dos avortaments que l’havien fet gairebé desistir en el seu projecte de ser mare.
Però llavors va ajudar-la el record d’aquella fe que tenia el seu pare, com tants catalans, a la Moreneta, i va decidir dirigir-se a ella.
Sant Pere diuen que hauria portat, en el seu viatge a terres catalanes, una imatge de la Mare de Déu, esculpida en fusta i coneguda com la Senyora de Jerusalem. A la mà dreta sosté una esfera, que simbolitza l’univers.
És tradició a Catalunya que els dissabtes les dones que estan embarassades vagin a l’església amb el marit i donin 9 voltes a la catedral per pregar-li a la verge i resar a la capella dels desitjos.
Ja els poetes catalans Joan Maragall i Jacint Verdaguer, en els seus versos sobre Montserrat, n’apunten i exploren el caràcter femení i la seva capacitat de connectar amb l’arcà diví, amb la deessa Venus que una vegada, en l’època megalítica, havia estat adorada a la falda d’aquesta muntanya.
Cal posar distància amb la normalitat del mal. I es va produir el miracle.
Potser poden fer alguna cosa l’art, el cinema, davant el mal? L’art i el cinema poden tant projectar-nos cap al futur com ajudar-nos a interrogar els esperits del passat, ajudar-nos a mirar junts el que és impossible de mirar i desvetllar el revers tenebrós dels homes. O fer-nos conscients de l’extraordinària pervivència del bé.
Potser no sabem mai prou del mal, però sí que «la realitat és poesia silenciosa a la qual l’art fa parlar», com va deixar escrit el mistèric poeta grec Simònides de Ceos al segle V a.C.
Virgili havia establert el cànon de la felicitat humana a partir de la imatge d’un amable prat amb arbres, aigua fresca i el cant dels ocells, síntesi de l’amor humà.
Quan arriba un malson, de vegades ni les mateixes víctimes poden creure’s que ja hi són a dins.
Els arbres de la vida. L’Amadeu els plantava i en tenia cura, en resten avui dia dos de profundes arrels en el jardí familiar sota els quals aixoplugar-se.
Els actors retornen la representació al seu origen grec, quan les obres de teatre no eren més que informes criminals presentats amb màscares davant un cor per a ser jutjats pels espectadors.
La identificació necessària del mal que ens afecta a tots:
Un actor s’identifica amb el doctor. Una actriu ens explica sense necessitat d’una sola paraula el dolor de la filla. Ens mostren a les víctimes. Per ser una persona compassiva no cal que hi hagi un afecte previ, n’hi ha prou que considerem als que pateixen com a iguals.
Apareixen els altres dos personatges d’aquesta història: una actriu es transmuta en la mare i l’altra en la germana. El mal que han fet com plats trencats, tan difícil de recompondre.
Els quatre actors exerceixen de mèdiums, són dipositaris i transmissors d’un llegat de dolor canalitzat a través de la seva capacitat d’expressió.
Torturadors que ostenten el seu poder de provocar una por pura, sòlida i estranya.
Cada expressió silenciosa és un mut i llunyà ressò que travessa el temps per donar forma a gestos intemporals, intolerables. Esquinçament de la història en diminutes històries entre víctimes i botxins, persones indefenses i sàdics assassins, sentiments individuals llançats a una indiferència cada cop més insuportable.
Donar-li cos a allò que és insignificant, ofegat, al caos del món.
Als camps de concentració ja deserts. Als murs i cel·les exhibits com parets indiferents, amb rostres indiferents al voltant.
Pensar el mal, de quina manera, en quines circumstàncies i sota quines influències s’autoritza la gent normal per matar, per convertir-se en assassins.
El mal com una memòria trencada, la invisibilitat de l’assassinat, les empremtes esborrades, la desaparició i l’encobriment dels fets. Estratègies clandestines, rialles, burles, la crueltat com a instrument d’intimidació.
Les barraques buides dels rostres, rovellades i cobertes ja de males herbes. La reiteració del que és abjecte, de la baixesa del mal de sempre que retorna i fa befa.
Espartero va pronunciar una frase l’any 1842 que ha quedat per a la història:
“Por el bien de España, hay que bombardear Barcelona una vez cada cincuenta años».
Un segle després, el general Queipo de Llano deia per la ràdio: “Cuando la guerra haya terminado, Pompeu Fabra y sus obras irán arrastrados por las Ramblas”.
L’1 d’octubre de 2017 el Govern català va provar de celebrar una consulta popular per decidir sobre el seu futur.
Montserrat i el Sant Grial.
La brevíssima visita a Montserrat del líder de les SS, Heinrich Himmler, i la seva comitiva va ser benvinguda i facilitada per l’Ajuntament de Barcelona.
Els van allotjar a l’hotel Ritz de la ciutat Comtal. La visita d’Estat d’un cabdill nazi a Espanya durant la II Guerra Mundial.
Els crims inenarrables dels nazis, aquella capacitat de mirar cap a una altra banda.
La complicitat amb els assassins com a tret inherent de la barbàrie, el col·laboracionisme, la construcció a l’atzar de totes les formes imaginables de mort i tortura, l’assassinat aleatori i premeditat.
El Procés d’Auschwitz va ser el judici més llarg de la història alemanya, quan en realitat podria haver estat el més breu.
L’atmosfera banal de les ruïnes, de la degradació. Els gestos indiferents, la contemplació impàvida del mal.
Es pot matar un home o molts, però no la seva memòria. Aquesta memòria recuperada que permet que puguin tornar a seure a la taula dels records l’avi i el nét, la memòria que reuneix tot allò que sabem des del principi dels temps.
Registres de la memòria rescatats d’arxius recòndits que ajuden a curar. Parlar junts sobre una cosa tan complexa.
Fins i tot en el moment més fosc tenim dret a esperar alguna il·luminació, i aquesta il·luminació bé pot no provenir de teories i conceptes, sinó de la llum parpellejant d’explicar-ho tot.
La llum de «l’avi Amadeu pot veure’ns» Ajudar a fer que la seva ànima s’elevi a la dignitat de ser recordat amb tot l’amor.
L’amor d’una bona filla que ha sabut cercar com retre tribut, que ha invocat l’art, la història, la música i sobretot el cinema que tant li agradaven a l’Amadeu per ser també una bona mare que afavoreix el futur i tan necessari diàleg espiritual entre un nen, que un dia serà un home, amb el seu estimat i mai oblidat avi.
La música. La música de la llum.
El paral·lelisme entre la profunda tristor de la pèrdua individual i la pèrdua col·lectiva.
El paral·lelisme entre l’art i la voluntat emergida de l’ordre místic de reparar el món que el judaisme assumeix en l’ordre material mitjançant l’acció, les arts, l’escriptura, l’arquitectura, una fotografia.
La bellesa no és fàcil d’obtenir a la força. Posseir la bellesa implica amor i respecte.
Una bondat que sol passar desapercebuda.
Pocs barcelonins saben que la font de la plaça de Catalunya de Barcelona està dedicada al naixement de la deessa Venus. Aquella amorosa idea renaixentista: que la senzilla contemplació d’una obra d’art pot millorar una societat.
Tota ocultació té com a destí la revelació. Tot allò que té arrels mai no mor.
Les fotografies que converteixen la realitat en somni per portar-nos lluny dels malsons, lluny del mal.
Les fotografies que ens ajuden a viatjar en el temps fins als hebreus de Canaan i l’any 1220 abans de Crist, i en l’espai tan extens també fins a tots els dispersos grups de jueus descendents de les 12 tribus d’Israel.
Recordar i reunir-ho tot amb consciència perquè el mal no ho tingui tan fàcil la pròxima vegada.
El mal era també quedar-nos callats.
Era deixar de ballar. Deixar de sentir.
Però cal tornar a casa.
L’any 1961, David Ben Gurion li va atorgar el títol de Ciutadà honorari d’Israel a Pau Casals, al català admirat per Amadeu Morera, i el va convidar a participar com a jurat en un concurs nacional de violoncel.
Pau Casals, amb 92 anys, encara tornaria a Jerusalem l’any 1973, convidat aquesta vegada per Golda Meir, per dirigir l’Orquestra de Joves d’Israel, acompanyat de la seva estimada esposa, la Marta.
L’Elisabet Morera tenia tres anys.
Cada nova generació ha d’aprendre a dir el mal amb el seu nom. I recuperar l’esperança en el bé que venç tots els obstacles.
Comprendre per curar.
No és intranscendent que la verge de les causes d’amor perdudes, Maria Magdalena, sigui també la dona més sàvia que surt a la Bíblia.
Els actors, ja desproveïts de la màscara dels seus personatges, ens miren directament als ulls i cada mirada és un mirall que il·lumina una mica més aquest complex univers que hem estat intentant comprendre entre tots.
I arriba un dia en què tots els elements separats poden tornar a estar reunits, i a això ens agrada dir-ne: el bé.
Más en Guionista y cine, el guion documental sobre Errol Flynn, el curso de guion de la Academia RTVE y el currículum.
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