Pero, ¿qué tienen de malo estas chicas malas?
por Laura Cottingham

*[Texto de Laura Cottingham en el catálogo de la exposición Bad Girls organizada por ICA de Londres y CCA de Glasgow y comisariada por Kate Bush, Emma Dexter y Nicola White. Esta publicación vio la luz coincidiendo con la inauguración en Londres,s el 7 de octubre, prolongándose hasta el 5 de diciembre de 1993. Posteriormente pudo verse en CCA del 29 de enero de 1994 al 12 de marzo del mismo año.] [cartas]

¿Qué son las Bad Girls (chicas malas)? El hecho de que una exposición de mayor envergadura con el mismo título* se presente ahora en los Estados Unidas indica que la expresión tiene cierto valor en estos momentos, que se considera un epíteto apto para al menos algunas de las prácticas actuales en el arte contemporáneo.

1 Se da por supuesto que los museos en Gran Bretaña y los Estados Unidos no expondrían obras que realmente considerasen malas, ni sería posible dedicar exposiciones importantes a personas que no hayan llegado a su mayoría de edad. Así se debe entender que las dos palabras del título pretenden implicar unos significados fuera de su uso común. La aplicación de Bad Girls dentro del contexto del arte parece invitarnos a entender la expresión como irónica o de broma.
En el argot la palabra «bad» no es un término despectivo. La utilización irónica para decir «excelente» o «guay», nació en la cultura negra y urbana del jazz en los Estados Unidos. No es simplemente el contrario de «good» puesto al revés, como descripción, bad esta lleno de implicaciones dionisíacas: la liberación de una discreción convencional, talento, una determinación obsesiva, la temeridad y una extravagancia caprichosa. Este es el uso de bad que se aplica a las agresivas estrategias visuales empleadas por las tres artistas americanas de esta exposición. Cuando se aplica la palabra bad a la modificación de girls, bad da otra vuelta, otro aspecto con el doble estándar convencional referente a la actividad sexual; las chicas que practican sexo, son malas en el sentido peyorativo tradicional.

2 Todas las obras de chicas malas pretenden presentar un desafio y deconstruir los códigos dominantes estéticos y sociales, sobre todo los que intentan reprimir y controlar la experiencia vivida y la expresión cultural. Sin embargo, el título no viene de ellas; ninguna de estas artistas se nombra a ella misma una Bad Girl.

3 Por una parte, este título da un paso hacia atrás para reinvertir y renovar las convenciones tradicionales; su significado literal es peyorativo e infantil. La ironía y el humor que el título pretende alumbrar nos recuerda que las artistas presentadas bajo esta etiqueta, a pesar de las apariencias museísticas, todavía tienen que sufrir una clasificación dentro de una sub-cultura en lugar de colocarse en la cultura dominante. La necesidad de recurrir al argot, al lenguaje callejero, como herramienta para situar y anunciar estas obras indica que esto es arte que queda fuera de los aparatos organizadores de nuestra cultura, que esto es un arte inquieto e incómodo. Y es verdad.

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