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New Spanish Books Alemania | Sabine Giersberg: «Asja. Amor de dirección única» (25-10-2021)

Reseña · New Spanish Books Alemania · octubre de 2021

En octubre de 2021, la traductora literaria alemana Sabine Giersberg, traductora de Onetti, Piglia o Caparrós al alemán y premio Helene Hecht 2017, publicó en New Spanish Books Alemania, la plataforma que recomienda libros españoles a los editores extranjeros, un informe de lectura (Gutachten) sobre Asja. Amor de dirección única, la novela de Roser Amills sobre Asja Lacis y Walter Benjamin, en el que recomendaba su traducción al alemán. A continuación, la traducción al castellano de su reseña y, más abajo, el original en alemán.

Título: Asja. Amor de dirección única (Asja – Liebe in nur eine Richtung)
Autora: Roser Amills
Editorial: Comanegra, Barcelona, 2017, 303 páginas
Reseña: Sabine Giersberg

En su lograda novela, la autora mallorquina Roser Amills (1974) sigue una idea de Ricardo Piglia y cuenta la historia, casi desconocida en Alemania, de la actriz, directora y creadora teatral letona Asja Lacis (1891-1979), que tuvo un papel importante en la vida del filósofo Walter Benjamin y que los amigos, colegas y biógrafos de Benjamin han pasado por alto o han minimizado. Asja (en realidad, Anna Ernestovna Liepina) y Benjamin se conocen en 1924 en Capri, donde él, eterno viajero, pasa unos meses. Se enamora al instante de esa belleza misteriosa y empieza un amour fou condenado al fracaso desde el principio por el carácter de ambos. Benjamin se consume por la fuerza elemental que ella irradia, tanto más cuanto que ella lo mantiene a distancia y llega a rechazarlo varias veces. La ardiente bolchevique quiere conservar su libertad a toda costa, y el amor por un solo hombre no entra en sus planes. Él, que oscila entre fases de creatividad obsesiva y de honda depresión y dudas, la idealiza y la llama su «ser del séptimo día», aquel en que Dios lo llevó todo a la perfección y descansó.

Asja, novela de Roser Amills sobre Asja Lacis
Asja. Amor de dirección única, de Roser Amills

Se encuentran una y otra vez: en Nápoles, París, Moscú, Berlín. En Nápoles escriben juntos un ensayo en el que germina el célebre Libro de los pasajes. Él le dedica Dirección única (Einbahnstraße, a la que alude también el título de la novela), una colección de textos breves muy diversos que apareció en 1928 en un volumen con una llamativa cubierta del fotógrafo Sascha Stone. Más tarde, él da a conocer al público alemán el proyecto teatral de ella con el texto «Programa de un teatro infantil proletario».

Benjamin, que lleva tiempo separado de su mujer, Dora, y de su hijo, Stefan, pide el divorcio para poder casarse con Asja. Pero entre los dos estallan una y otra vez peleas que acaban en rupturas y silencios. Cuando Benjamin, consumido por la añoranza, viaja tras ella a Moscú, encuentra a una Asja rota que se recupera en un sanatorio. Siempre a su lado está su compañero, el director y crítico teatral Bernhard Reich, que una y otra vez la sostiene y que, según la lectura retrospectiva, es una especie de muralla contra el amor por Benjamin que ella no quiere reconocerse. Asja gira en torno a sí misma, incapaz de dar afecto a Reich o a su hija Daga.

Por una supuesta actividad contra el régimen —por sus intensos contactos con intelectuales alemanes llegan a sospechar que es una espía—, Asja es detenida en 1938 por el NKVD y pasa los diez años siguientes en campos de trabajo de Kazajistán.

La novela empieza cuando, en 1955, tras la terrible experiencia del gulag, llega a Berlín y pregunta a Bertolt Brecht y a su mujer, Helene Weigel, por el paradero de Benjamin. La noticia de su suicidio, quince años atrás, la conmociona y emprende el viaje de vuelta a Moscú. En el trayecto en tren, de más de cuatro mil kilómetros, repasa las vivencias, las conversaciones y los pensamientos compartidos, y en la certeza de la pérdida toma conciencia de sus verdaderos sentimientos por Benjamin. En un cuaderno anota lo que la remueve por dentro. La perspectiva narrativa alterna entre la voz de Asja, que se interroga y se comenta con espíritu crítico, y los saltos al pasado contados por un narrador omnisciente. Los hechos se narran en orden cronológico. Los dos últimos capítulos se dedican a la desgracia que se cierne sobre Benjamin ante la penuria y el terror nazi, y a los últimos años de Asja, cada vez más retirada.

A su regreso, Asja busca a antiguos compañeros de Benjamin —el historiador de las religiones Gershom Scholem y el escritor y crítico de arte Jean Selz— para averiguar algo de los últimos años de su amante y acercarse así de nuevo a él. Recibe una carta de Bertolt Brecht, con quien la une una intensa amistad. Brecht le confiesa cuánto lamenta no haber reconocido, en su mirada idealizadora sobre el comunismo, la barbarie que crecía en la Unión Soviética y que Benjamin, el visionario, había previsto mucho antes. Ella, que tras salir del gulag se había comprometido con el régimen a guardar silencio, le revela a su vez en su respuesta recuerdos de Benjamin, pero también de su tiempo en el gulag. Brecht muere el 14 de agosto de 1956; la carta ya no le llega y se pierde. Desde entonces Asja vive con miedo a las represalias. Muere en Riga en 1979. Y así termina la historia de un amor que cada uno de los dos solo pudo vivir en «dirección única».

Portada de la novela Asja, de Roser Amills (Comanegra)
Portada de Asja (Comanegra, 2017)

Roser Amills ha convertido de forma admirable unos hechos reales bien documentados en una historia de ficción, y sin duda le ha ayudado su oficio de periodista. Los personajes están vivos y aparecen con todas sus cualidades fascinantes y sus contradicciones, en momentos de éxtasis y en los puntos más bajos de su vida. La trama de relaciones se desentraña psicológicamente de manera convincente y, casi de pasada, se ilumina el contexto histórico y se abordan temas como la ceguera ideológica, el totalitarismo o la exclusión.

El estilo es fluido y absorbente, y la novela está bien estructurada en su conjunto. Un epílogo informativo y una cronología de los hechos ayudan a orientarse.

En 2020, Eva Weissweiler puso el foco, con su biografía doble Das Echo deiner Frage, en la dramática relación con otra gran mujer al lado de Benjamin: la periodista, escritora y traductora austriaca Dora Sophie Kellner, con quien estuvo casado de 1917 a 1930. Unos años antes, Amills ya había rescatado con acierto de la oscuridad de la historia a otra mujer importante: Asja Lacis. Es hora de que esta historia, que podría traducirse sin dificultad al alemán, llegue también a un público alemán más amplio.

Conclusión: una recomendación clara y una invitación a entregarse a una lectura enriquecedora e inspiradora (y, de paso, quizá a volver a la obra de Walter Benjamin, sobre todo a los textos de Dirección única, en los que se reflejan de muchas maneras motivos de toda su obra).

Sabine Giersberg

Más reseñas de la novela en la ficha de Asja. Amor de dirección única.

Original en alemán

Autorin: Roser Amills

Verlag: Editorial Comanegra, Barcelona 2017, 303 Seiten

Gutachterin: Sabine Giersberg

In ihrem äußerst gelungenen Roman folgt die mallorquinische Autorin Roser Amills (*1974) einem Diktum Ricardo Piglias und erzählt die hierzulande nahezu unbekannte Geschichte der lettischen Schauspielerin, Regisseurin und Theatermacherin Asja Lacis (1891 – 1979), die eine wichtige Rolle im Leben des Philosophen Walter Benjamin spielte, die von Freunden, Kollegen und Biografen Benjamins ausgeblendet oder heruntergespielt wird. Asja (eigentlich Anna Ernestowna Liepina) und Benjamin lernen sich 1924 auf Capri kennen, wo er, der ewig Reisende, für ein paar Monate weilt. Er ist sofort Feuer und Flamme für die geheimnisvolle Schönheit, und eine amour fou beginnt, die aufgrund ihrer Persönlichkeiten von Anfang an zum Scheitern verurteilt ist. Benjamin verzehrt sich nach der Urgewalt, die sie ausstrahlt, umso mehr, da sie ihn auf Distanz hält, mehrfach geradezu wegstößt. Die glühende Bolschewistin will um jeden Preis ihre Freiheit bewahren, da passt die Liebe zu einem einzigen Mann nicht ins Programm. Er, der zwischen Phasen besessener Schaffenskraft und tiefster Depression und Selbstzweifeln hin und her pendelt, überhöht sie, nennt sie seinen „Menschen des Siebten Tages“, an dem Gott alles zur Vollendung brachte und ruhte.

Sie treffen sich immer wieder: in Neapel, Paris, Moskau, Berlin. In Neapel schreiben sie gemeinsam einen Aufsatz, in dem der Keim für das berühmte Passagenwerk gelegt wird. Er widmet ihr sein Werk Einbahnstraße (auf das auch der Titel anspielt), eine Sammlung unterschiedlichster kurzer Texte, die 1928 als Broschüre mit einem markanten Einband des Fotografen Sascha Stone erschien. Später macht er ihr Projekt dem deutschen Publikum durch den Beitrag „Programm des proletarischen Kindertheaters“ bekannt.

Benjamin, der schon lange von seiner Frau Dora und seinem Sohn Stefan getrennt lebt, verlangt die Scheidung, um Asja heiraten zu können. Doch immer wieder kommt es zwischen den beiden zu Streitigkeiten, die in Trennung und Funkstille enden. Als Benjamin ihr, von Sehnsucht geplagt, nach Moskau nachreist, findet er eine gebrochene Asja vor, die in einem Sanatorium nach Genesung sucht. Stets an ihrer Seite ihr Lebensgefährte, der Regisseur und Theaterkritiker Bernhard Reich, der sie immer wieder auffängt und – so die Deutung aus der Retrospektive – eine Art Schutzwall gegen die Liebe zu Benjamin ist, die sie sich nicht eingestehen will. Asja kreist um sich selbst, ist unfähig Reich oder ihrer Tochter Daga Gefühle entgegenzubringen.

Wegen angeblich regimefeindlicher Tätigkeit – wegen ihrer intensiven Kontakte zu deutschen Intellektuellen verdächtigt man sie sogar als Spionin tätig zu sein – wird Asja 1938 vom NKWD verhaftet und muss die nächsten zehn Jahre in Arbeitslagern in Kasachstan verbringen.

Der Roman setzt ein, als sie 1955 nach den schrecklichen Erfahrungen im Gulag in Berlin eintrifft und bei Bertold Brecht und seiner Frau Helene Weigel nach Benjamins Verbleib fragt. Die Nachricht über seinen fünfzehn Jahre zurückliegenden Selbstmord erschüttert sie tief und sie tritt die Rückreise nach Moskau an. Auf der über viertausend Kilometer langen Zugfahrt lässt sie die gemeinsamen Erlebnisse, Gespräche, Gedanken Revue passieren, und in der Gewissheit des Verlusts wird sie sich ihrer wahren Gefühle für Benjamin bewusst. In einem Heft hält sie fest, was sie innerlich bewegt. Die Erzählperspektive wechselt zwischen der sich kritisch hinterfragenden und kommentierenden Stimme Asjas und Rückblenden in die Vergangenheit aus auktorialer Perspektive. Die Ereignisse werden chronologisch erzählt. Die beiden letzten Kapitel sind dem sich über Benjamin zusammenbrauenden Unheil angesichts existenzieller Not und Nazi-Terror und den letzten Jahren Asjas gewidmet, in denen sie sich immer mehr zurückzog.

Asja sucht nach ihrer Rückkehr Kontakt zu ehemaligen Wegbegleitern Benjamins: zu dem Religionshistoriker Gershom Scholem und dem Schriftsteller und Kunstkritiker Jean Selz, um etwas über die letzten Lebensjahre ihres Geliebten herauszufinden, dem sie auf diese Weise wieder nahezukommen versucht. Sie erhält einen Brief von Bertold Brecht, mit dem sie eine intensive Freundschaft verbindet. Brecht gesteht ihr, wie sehr er es bedauert, in seinem idealisierenden Blick auf den Kommunismus die aufkommende Barbarei in der Sowjetunion nicht erkannt zu haben, die Benjamin, der Visionär, längst vorausgesehen hatte. Sie, die sich dem Regime gegenüber nach ihrer Entlassung aus dem Gulag zum Stillschweigen verpflichtet hatte, offenbart ihm ihrerseits in einem Antwortbrief Erinnerungen an Benjamin, aber auch an die Zeit im Gulag. Brecht stirbt am 14. August 1956, der Brief erreicht ihn nicht mehr und bleibt verschollen. Asja lebt fortan in Angst vor Repressalien. 1979 stirbt sie in Riga. Und so endet die Geschichte einer Liebe, die von beiden jeweils nur in einer „Einbahnstraße“ gelebt werden konnte.

Die Autorin Roser Amills hat die gut recherchierten realen Geschehnisse auf wunderbare Weise in eine fiktive Geschichte gegossen. Dabei kam ihr sicherlich ihre journalistische Tätigkeit zugute. Die Figuren sind lebendig, erscheinen mit all ihren faszinierenden Eigenschaften und Widersprüchen, in Momenten höchster Ektase und an den Tiefpunkten ihres Lebens. Die Beziehungsgeflechte werden nachvollziehbar psychologisch aufgeschlüsselt und dabei wird der historische Background fast wie nebenbei mit ausgeleuchtet, Themen wie ideologische Verblendung, Totalitarismus, Ausgrenzung etc. aufgegriffen.

Der Stil ist flüssig und mitreißend, der Roman insgesamt gut strukturiert. Ein informatives Nachwort und eine Chronologie der Ereignisse sind hilfreich für die Orientierung.

Eva Weissweiler hat 2020 mit ihrer Doppelbiografie Das Echo Deiner Frage die dramatische Beziehung zu einer anderen großen Frau an Benjamins Seite in den Fokus gerückt: die zu der österreichischen Journalistin, Schriftstellerin und Übersetzerin Dora Sophie Kellner, mit der Benjamin von 1917 bis 1930 verheiratet war. Amills hat einige Jahre zuvor auf gelungene Weise eine andere bedeutende Frau aus dem Dunkel der Geschichte geholt: Asja Lacis. Es wird Zeit, dass diese Geschichte, die sich problemlos ins Deutsche übertragen lassen dürfte, auch einem breiteren deutschen Publikum zugänglich gemacht wird.

Fazit: eine klare Empfehlung und eine Einladung, sich der bereichernden und inspirierenden Lektüre hinzugeben (und sich bei der Gelegenheit vielleicht noch einmal mit dem Werk Walter Benjamins zu beschäftigen, vor allem mit den Texten der Einbahnstraße, in denen sich viele Motive des Gesamtwerks auf vielfältige Weise spiegeln).

Más en Reseñas, Asja. Amor de dirección única, la recomendación de Sílvia Marsó en La Vanguardia y Asja. Amor de dirección única.

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Novela Asja de Roser Amills

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