Catalina de Siena (santa), se dedicaba a visitar hospitales para beber tazas de pus de las heridas de los enfermos. Un día se le apareció la Virgen con Jesús y éste le pidió matrimonio entregándole un anillo fabricado con la piel de su prepucio: «Recibe este anillo como testimonio que eres mía y serás mía para siempre». El anillo sólo lo veía Catalina, claro. Si quieres saber más fantasías de otros 1.000 personajes, echa un vistazo a «Las 1.001 fantasías más eróticas y salvajes de la historia», Roser Amills, Lectio Ediciones, 2012 ;))

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