Me gusta el sexo | Esclavitud para quitarte los corsés y ganar libertad

Roser Amills/ mayo 27, 2014/ Libros Roser Amills, M'agrada el sexe, Me gusta el sexo/ 0 comentarios

Pista transgresora:
Sí. Para liberarte, sé una esclava sexual: dile que serás su esclava sexual durante las próximas dos horas. Eso te permitirá dejarte ir, desencorsetarte… y ya verás como te siente mucho más libre, por paradójico que parezca, porque serás esclava por un tiempo limitado, cuando tú quieres y conscientemente.

Bondades de superar las represiones
Me cuenta María: “Tuvimos sexo en un lugar apartado del parque, al aire libre, con personas alrededor que no nos veían pero que podían pillarnos. Nunca había experimentado nada igual. Sentía que era algo que estaba mal, tal como me habían educado, y a la vez absolutamente perfecto. No sé ni cómo se nos ocurrió, pero ceder a ese instinto reprimido por tanto tiempo fue una sensación maravillosa, como tomarse un helado después de una dieta de meses… incluso mil veces mejor”.

No lo olvides: la verdadera libertad está en nuestras cabezas y solo tenemos que dejarla fluir para conquistar el mundo.

Aprende más en “Me gusta el sexo”

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