Poema · Wisława Szymborska · marzo de 2011
Fotografía de la muchedumbre
En la fotografía de la muchedumbre
mi cabeza es la séptima de la orilla,
o tal vez la cuarta a la izquierda,
o la veinte desde abajo;
mi cabeza no sé cuál,
ya no una, no única,
ya parecida a las parecidas,
ni femenina, ni masculina,
las señales que me hace
son ningunos rasgos personales;
quizás la ve el Espíritu del Tiempo,
pero no la mira;
mi cabeza estadística
que consume acero y cables
tranquilísima, globalísimamente;
sin la vergüenza de ser una cualquiera,
sin la desesperación de ser cambiable;
como si no la tuviera en absoluto
a mi manera y por separado;
como si se hubiera desenterrado de un cementerio
lleno de anónimos cráneos
en un aceptable estado de conservación
a pesar de su mortalidad;
como si ya hubiera estado allá
-mi cabeza, una cualquiera, ajena-
donde, si recuerda algo,
sea tal vez el profundo futuro.De «Si acaso» 1978

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