Sin darnos cuenta, estamos sometidas a toda una serie de estereotipos sobre cómo debería ser nuestro cuerpo y qué deberíamos hacer con él. Esto afectan a nuestras experiencias sexuales, vitales, sociales. Por eso propongo mirarnos al espejo con ojos nuevos, hacernos fotos o grabarnos en vídeos sin la máscara de lo que está bien o está mal según los demás: para reconquistar lo que somos por donde no nos vemos del todo. Para reconciliarnos y explorarnos, e incluso divertirnos al compartirlo del modo más sencillo, relajado y alegre: porque nos da la gana SER COMO SOMOS y lo celebramos.

Estas fotos forman parte de un proyecto de concienciación de la libertad de las mujeres que estoy llevando a cabo desde hace unos tres años, que vio la luz por primera vez en la portada de mi libro «Morbo» -un poemario reeditado en 2012 por Cossetània, en versión bilingüe catalán y castellano- y que seguiré ampliando en mi cuenta de Instagram.


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