Saltar al contenido

«Si mis demonios me abandonan, temo que mis ángeles también se marchen». Rilke

«Si mis demonios me abandonan, temo que mis ángeles también se marchen». Rilke, al retirarse de la psicoterapia, tras enterarse de las metas a que aquélla aspiraba (1914)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *