MARINA TSVETÁIEVA: Toma, cariño, mis harapos/ que fueron un dulce cuerpo./ Lo he destrozado, lo he gastado,/ sólo quedan las dos alas.
MARINA TSVETÁIEVA: Toma, cariño, mis harapos/ que fueron un dulce cuerpo./ Lo he destrozado, lo he gastado,/ sólo quedan las dos alas.

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